TABU-2
La Página de Internet Oficial de Los Tabu-2

Inicio
Quienes Somos
Como Colaborar
La Voz de Los Tabu-2
Danos Tu Opinion
Novedades de Santa Elena
Rincon Literario
 

San Salvador, El Salvador, 15 de Julio del 2008

Fiestas Patronales

Amigos Tabu-2

Estamos a pocas semanas para que se inicien las ya tradicionales Fiestas Patronales de nuestro querido pueblo, en honor a la Excelsa Patrona Santa Elena. Estoy seguro que muchos de mis coterráneos, Tabu-2 que ya pasamos de los cuarenta, no podemos dejar de recordar las celebraciones de nuestra niñez allá en el pueblo. Lo bonito y emocionante que eran para nosotros esas fiestas. No importaba si no tenían el brillo, la lucidez y lo ostentoso de las fiestas patronales de las grandes ciudades, no importaba si eran unas fiestas sencillas, modestas, sin mucho despliegue de fastuosidad, pero en cambio, estaban llenas de alegría y entusiasmo. Para nosotros, los “cipotes” de esa época, eran sencillamente excelentes.

Una de las cosas que más nos gustaba de esos días era que nos daban vacaciones en la escuela, el pueblo estaba de fiesta y había que celebrar. También nos entusiasmaba la llegada de los juegos mecánicos, las famosas "ruedas", entre ellas "la Chicago", "la Voladora", "el Paracaídas", la rueda de caballitos para los más pequeños, y alguna que otra rueda más violenta como el "Rock and Roll". Particularmente, a mi me gustaba visitar a mis tías en esos días, quienes sabían que me gustaba subirme a las ruedas, y por eso siempre me daban un poco de dinero para eso y para otros gustos como dulces, minutas, gaseosas, etc., y todo eso con no más de cinco colones.

El campo de la feria se instalaba en el predio que se destinaba como Terminal de Buses, o sea en la plaza que está entre la casa que conocíamos como "el palomar", el antiguo Casino Elénico, la Farmacia San Antonio y La Fuente.

No podían faltar las ventas de pequeñas artesanías, los famosos dulces de feria, las manzanas en miel, los periquitos que tiraban la suerte, y otra cantidad de ventas de diferentes artículos que hacían de nuestro recorrido por el campo de la feria, una experiencia inolvidable. Estas ventas se extendían por toda la calle que llamábamos "el Callejón de la Iglesia" y llegaban hasta el Parque, lo cual hacía el paso por esa calle muy complicado. Algo que se volvió casi un hecho recurrente todos los años era la típica pelea a machetazo limpio entre alguna pareja de bebedores consuetudinarios, quienes ya pasados de tragos, se liaban en duelo mortal casi en el medio del campo de la feria, haciendo que la gente corriera a buscar refugio para no ser alcanzado contingencialmente por un filazo de machete. Generalmente estas peleas terminaban con uno de los contrincantes en el hospital o en el Cementerio y el otro en las bartolinas de algún cuerpo de seguridad, o desaparecido por temor a ser capturado por la Guardia Nacional.

Mi compañero inseparable en esas andanzas era mi primo Nelson Benavides , con quien compartíamos el gusto de subirnos a casi todas las ruedas. También disfrutábamos de la quiebra de piñatas que se hacía en el parque central, de las carreras de cinta que se efectuaban en el Cantón El Nanzal, de las carreras de bicicletas que en más de una ocasión se efectuaron durante las fiestas y que recorrían desde el desvío de la Carretera del Litoral hasta el Parque Central.

De igual manera, también se realizaban juegos como el del "Palo Encebado" o el "Cuche Encebado", los cuales resultaban ser muy divertidos y los “cipotes” terminaban con todo el cuerpo lleno de grasa. Otra actividad que no puedo dejar de mencionar son los torneos de “futbolito” que se realizaban en la entonces adoquinada y descubierta cancha del Parque. En estos torneos participaban equipos de los diferentes barrios del pueblo y el equipo ganador obtenía un premio en efectivo.

Otras actividades que nos llamaban mucho la atención eran los desfiles de las carrozas con la candidatas a reina de las fiestas, las que recorrían las principales calles saludando y lanzando dulces y besos a todos los que, embelezados, disfrutábamos de su belleza. Entre las reinas de las fiestas patronales de aquellos años, recuerdo entre las más hermosas a Elsy Jiménez, Yanira Martínez y Doris Rivera. Pero a nosotros lo que nos interesaba era tratar de cachar tantos dulces como pudiéramos. Y por supuesto, delante de las carrozas no podía faltar la figura inconfundible del cohetero oficial del pueblo: Don Luis Mariano, cargando los típicos cohetes de vara y el manojo de bombas con el tubo para lanzarlas. Recuerdo que en algunas ocasiones, llegaron al pueblo para estas fiestas, unos grupos de danzantes folklóricos que llamábamos "Guancájes", que eran los historiantes de San Pedro Nonualco y que recorrían las esquinas del pueblo danzando y representando la lucha entre el bien y el mal, así como el famoso baile de los moros y cristianos.

Por las noches no podíamos faltar a las quemas de pólvora y especialmente a la quema del "Castillo" como se le llamaba y todavía se le llama a la estructura construida para ser el centro de atracción y elemento principal de la quema de pólvora. Y cómo olvidar a los conocidísimos "toritos fuego" cuyo objetivo, además de iluminar y alegrar la noche, era asustar y "darles carrera" con sus cohetes, morteros, silbadores y luces de colores a aquellos espectadores desprevenidos.

Eran días realmente muy especiales, llenos de sorpresas, expectativas y alegría. Y nosotros, los “cipotes” de entonces, los disfrutábamos tanto, y ahora que estamos cerca de comenzar ese ciclo una vez más, los recordamos con cariño, con nostalgia y añoranza.

Las Fiestas Patronales terminaban con el día más importante, el 18 de Agosto, el día de nuestra Patrona. La solemne misa concelebrada con varios sacerdotes y el Obispo, por la mañana en la antigua Iglesia Parroquial , luego por la noche la tradicional Procesión de la Patrona, que era acompañada por casi todo el pueblo. El acompañamiento musical lo ponía la Banda de Chapeltique, que siempre era llevada por el Padre Rodas para esas fechas.

Estoy seguro que los Tabu-2 que recuerdan estas escenas que he descrito, guardan en sus corazones, igual que este servidor, el más profundo amor y respeto por nuestras tradiciones, por nuestro pueblo, por nuestra Patrona Santa Elena. Amigos Tabu-2, no importa donde estemos, recordemos siempre nuestras costumbres y tradiciones; nuestras fiestas patronales deben llenarnos de orgullo y alegría; recordemos quiénes somos y de donde venimos, por eso cuando nos pregunten, digamos que somos "orgullosamente ELENICOS", "orgullosamente Tabu-2".

Hasta la próxima.

Noyo Lozano
gustavo_loz@yahoo.com

Regrese a Archivo de La Voz de Los Tabu-2 2008

©Tabu-2