TABU-2 |
San Salvador, El Salvador, 25 de Febrero del 2008 Estimado Amigo Ever: Le estoy enviando este correo para felicitarlo por la encomiable labor que significa mantener a todos los Tabu-2, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, informados de todo lo que ocurre en nuestro querido pueblo. La página Tabu-2 que usted maneja en la red me parece que es actualmente el mejor medio para que todos aquellos que amamos a Santa Elena, sin importar donde nos encontremos, nos podamos comunicar y estar enterados de las noticias de la tierra que nos vio nacer y crecer. Me gustaría compartir con todos los que visitan esta página, especialmente los que usted justamente ha llamado "adultos contemporáneos", es decir, aquellos que ya pasamos de los 40, algunos recuerdos o como dirían en inglés: "memories" de epocas ya idas, de momentos inolvidables que seguramente muchos compartimos allá en el pueblo, de personas que recordamos con cariño y añoranza, de la Santa Elena que conocimos y en la que vivimos hace ya más de veinticinco años. Ya usted ha tocado en sus comentarios algunos de esos recuerdos y créame que al leerlos mi mente se ha remontado a aquellos tiempos tan bonitos cuando siendo niños o pre-adolescentes nos echábamos un partidito o mascón de futbol en alguna de las tantas calles empedradas del pueblo, y por supuesto la pelota era de plástico, de las que valían cincuenta centavos de Colón, personalmente recuerdo los mascones que nos echábamos en la entonces adoquinada canchita del parque, después de la misa dominical de las ocho de la mañana; me acuerdo que el Padre Rodas se enojaba cuando le pegabamos pelotazos a la pared de la iglesia. En alguna ocasión le quebramos alguna teja a la casa de Don Facho Rivera. A muchos lo que nos gustaba era que las muchachas que salían de misa nos fueran a ver jugar y nosotros, por supuesto, tratábamos de lucirnos. Otro recuerdo que viene a mi mente es el Grupo Scout Nº 100 que existió por corto tiempo en Santa Elena, y del cual yo fui parte, bueno, en realidad fui parte de los Lobatos ya que por mi corta edad en ese tiempo, no podía estar en los Scouts; entre los amigos que recuerdo que formaron parte de ese inolvidable grupo están Marco Antonio Vargas (Scout), Jorge Vargas hijo (Lobato), Napoleón Martínez hijo (Scout), Rudy Méndez (Scout), Eleazar Córdova (Scout), Héctor Miguel Rivera (Topo Gigio), Américo (meco) Bran (Jefe de Manada), Lujandriu Velásquez (Q.E.P.D.), Edwin (la Perica) Flores, Iván Bolaños, el hijo de Toño "Circuito" (Lobato) y otros cuyos nombres se me escapan. Talvez usted tenga otros nombres de ese grupo. Recuerdo que con ellos hacíamos caminatas a lugares no muy lejanos del pueblo, entre ellos el Cerro El Nanzal, Cerro Santa Clara, la Montañita de La Constancia, Cantón El Volcán, Cantón El Nisperal, La Vega, Cantón Los Amates y hasta la Laguna del Palo Galán nos ibamos. Y conste que todos esos viajes eran "a pata". También nos hacían ir a misa los Domingos en la mañana, y creo que los scouts alguna vez fueron a una reunión de Scouts que le llamaban "Jamboree" allá en La Palma, Chalatenango. Alguna vez también hicimos una fogata enorme en el parque, aunque no me acuerdo por que motivo, creo que fue para unas Fiestas Patronales o para una celebración de Independencia. Los primeros años de escuela también están grabados en mi mente, y recuerdo que cuando estábamos por el quinto o sexto grado en la Escuela Urbana Mixta Nº 2, nos encantaba la clase de Educación Física, porque nos llevaban a la cancha de El Vencedor donde, después de hacer un poco de gimnasia y calistenia con Don Héctor Aparicio (Sandía), nos dejaba hacer lo que más nos gustaba: jugar futbol. Recuerdo que cuando empezé la escuela allá por 1970, hacíamos dos turnos, por la mañana de 7 a 11, y por la tarde de 1 a 4. Al mediodía podíamos ir a almorzar a nuestras casas. Al principio la Escuela Nº 2 estubo ubicada en el Barrio Analco, en la casa donde después vivió la niña Julia Benavides, casi enfrente de la casa de Don Hernán Herrera; después estubo ubicada en la casa donde hasta antes del Terremoto, fue el Casino Elénico; y luego se trasladó a la casa que actualmente ocupa la Escuela de Niñas Reyes Zelaya, es decir enfrente de la casa de las Quintanilla (la tienda de botes). En ese entonces, cuando salía de clases por la tarde, especialmente cuando se aproximaba una tormenta, me gustaba correr hacia mi casa y trataba de llegar antes de que la cortina de lluvia me alcanzara; era como una carrera entre la lluvia y yo. Cosas de cipotes. En una próxima ocasión comentaré acerca de algunas personas de Santa Elena que en aquellos años, cada uno desde su propia trinchera, ayudaron o colaboraron a hacer grande a Santa Elena, a mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, a hacer de los tabudos de esos años gente mejor, a hacer que el pueblo luciera mejor. Estimado amigo Ever, espero que estas experiencias que ahora he compartido, sean leídas por todos los que visitan esta página y ayuden a muchos tabudos, cercanos y lejanos, a refrescar su memoria y a recordar su propia niñez o adolescencia vivida en nuestro amado pueblo. Ojalá que más de alguno se anime a compartir sus propias experiencias por este mismo medio con todos aquellos que dejamos nuestro ombligo en la tierra elénica. Orgullosamente Tabudo. Su amigo: |
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