TABU-2 |
San Salvador, El Salvador, 12 de Agosto del 2009 Nuestras Fiestas Patronales Estamos una vez más a punto de iniciar ese período del año que para todos los elénicos es muy especial: las Fiestas Patronales de nuestro querido pueblo. Esos festejos que desde niños hemos vivido muy intensamente, con mucha ilusión, alegría y expectativas, y que hoy, como adultos, seguimos gozando y celebrando con nuestros hijos, enseñándoles que celebramos el amor por nuestro pueblo y por nuestra Excelsa Patrona Santa Elena. No olvidemos que en la medida en que inculquemos en nuestros hijos ese amor y respeto por nuestras tradiciones, éstas se mantendrán vivas y las generaciones futuras de elénicos seguirán celebrando estas fiestas, igual que nosotros lo hemos hecho y nuestros padres lo hicieron antes de nosotros. Mantengamos viva la alegría, la emoción, el respeto y la devoción que se funden en una linda tradición y que se expresa visiblemente en la participación de todos los tabudos y tabudas en las actividades que se programan para esos días de celebración. Debemos olvidarnos de colores políticos, de diferencias ideológicas y conjuntarnos como un solo pueblo, unido por la alegría de celebrar las fiestas anuales en honor de la Patrona de TODOS los tabudos y tabudas. A todos los hijos de Santa Elena, ya sea que estén dentro de las fronteras patrias o lejos de nuestro querido terruño, les exhorto para que, si no podemos asistir a celebrar personalmente con nuestras familias, al menos recordemos siempre que son nuestras fiestas, es nuestra identidad, es nuestra alegría muy particular. Ya se ha elegido a la nueva Reina de las Fiestas Patronales, ya se ha celebrado la famosa Fiesta del 5 de Agosto, estamos a un paso de iniciar las actividades que día con día y noche con noche, durante casi diez días van a alegrar el espíritu de todos los elénicos. A los tabudos de mi generación nos gusta recordar cómo celebrábamos estas fiestas en años anteriores, las actividades que se llevaban a cabo cada día, nos gusta evocar a aquellos amigos con los que nos reuníamos en el parque cada noche para pasar un rato de distracción y disfrutar de alguna presentación artística o de la quema de pólvora que nunca faltaba, y por supuesto si eso lo hacíamos en compañía de la muchacha que nos gustaba, pues era mejor todavía. Seguramente hay muchos recuerdos y anécdotas de cosas curiosas o situaciones muy inusuales que nos pasaron durante alguna de esas celebraciones, especialmente durante los años ochentas. En mi caso particular, recuerdo que durante una Fiesta del 5 que se celebraba en el Casino Elénico, allá en los años ochentas, alguien lanzó una granada de humo dentro de la fiesta, y el humo nos hizo salir casi a todos del lugar, hubo mucha confusión y un poco de miedo porque al principio no sabíamos si era solo humo o gas lacrimógeno o si después se armaría una balacera, afortunadamente el incidente no pasó del susto y lo chistoso fue que todos los que salimos a la calle, solo esperamos que el humo se disipara y volvimos a entrar al Casino a seguir bailando. Otra anécdota chistosa que recuerdo sucedió a finales de la década de los ochenta durante otra fiesta del 5 de Agosto, la cual se celebraba en la canchita del parque, la cual en aquellos años todavía estaba adoquinada y no estaba techada, recuerdo que estábamos en lo mejor del bailongo, cuando se vino un gran “mameyazo” de agua y todos tuvimos que resguardarnos del aguacero en los aleros de las casas vecinas. Después de un rato, cuando vimos que la lluvia no paraba, mis acompañantes y yo decidimos irnos, y teníamos que correr para tratar de no mojarnos mucho, pero resulta que teníamos que cruzar dos grandes correntadas que bajaban del Barrio Parroquia, una en la esquina de la casa de don Ismael Abdala y la otra en la esquina de la casa de don Noé Campos, ya que nos dirigíamos hacia el Barrio Remedios. Lo chistoso fue que tuvimos que quitarnos los zapatos para poder cruzar ambas correntadas, pero más divertido fue que uno de mis amigos, quien no quería mojarse los pies, en lugar de cargar él a su compañera, fue ella quien lo tuvo que cargar a él para pasar la correntada. Fue bien divertido y a mi amigo lo fregamos durante varios días por esa situación. Estoy seguro que así como éstas, hay muchas anécdotas que vendrán a la mente de quienes están leyendo este artículo, y yo los invito a hacernos partícipes de esos recuerdos, algunos divertidos, otros talvez no tanto, pero que forman parte de la memoria histórica de cada uno de nosotros y que en la medida en que los compartamos, fortaleceremos esa unión y esa identificación que todos debemos tener como tabudos. Esa memoria es la que nos une a los eventos de nuestro pueblo y que nos hace parte de él. Tabudos y tabudas en todo el mundo, alegrémonos con nuestro pueblo, celebremos con él, dejemos que nuestro corazón vuele hasta sus calles, que camine por ellas, veamos en nuestras mentes aquellos lugares de Santa Elena que tenemos grabados en el alma, porque son parte nuestra, sintamos hoy la emoción que sentimos en estas mismas fechas hace 10, 20 ó 30 años cuando nos subíamos a la voladora, a la chicago, a los caballitos, cuando comprábamos alguna golosina en el campo de la feria, cuando acompañábamos la procesión de nuestra Patrona o cuando observábamos admirados la quema del castillo el 18 por la noche. Quizás alguna lágrima rodará con esos recuerdos, eso está bien, eso es lo que nos define como tabudos, el amor por el terruño. FELICIDADES SANTA ELENA, EN TUS FIESTAS PATRONALES. Orgullosamente Tabudo. Noyo Lozano |
©Tabu-2