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Santa Elena, 18 de Agosto del 2007

REVISTA DE LA IGLESIA DE SANTA ELENA

Con muy pocos recursos pero con mucho cariño la Iglesia Católica de nuestra ciudad edita una revista el día de nuestra fiesta patronal, en ella hay mucha historia de la patrona de Santa Elena y mensajes de nuestro obispo y sacerdotes, esta revista ha sido una oasis para todos los que estamos fuera de la ciudad ya que lamentablemente la Alcaldía no saco este año su revista por que la imprenta no logro sacarla a tiempo, agradecimientos especiales a José Manuel Zelaya, artífice principal de este trabajo y gracias a su iniciativa hoy la ponemos a disposición de nuestros hermanos Tabu-2 en el exterior.

Este es un esfuerzo de la Iglesia Católica de Santa Elena, los editores de www.tabu2.org les felicitamos e invitamos a ser siempre creativos como hoy.

Evert López

Elena de Constantinopla

Icono oriental ortodoxo de santo Constantino El grande y Santa Elena su madre.

Nombre:            Elena de Constantinopla
Nacimiento:      250
Muerte:              330
Simbología:     La Cruz
Elena significa:
"antorcha resplandeciente".

Santa Elena Emperatriz

Elena era una bella y virtuosa mujer de Bitinia que, a raíz de una tremenda injusticia perpetrada contra su persona, abrazó con fervor el cristianismo. Sin embargo, el Señor le había reservado un destino de grandeza que humildemente colocó al servicio de la Iglesia y de la Civilización Cristiana

Vivía Elena en la pequeña aldea de Drépano (próxima a Nicomedia), en Bitinia 1 , tierra en la que había nacido alrededor del año 254 de nuestra era, ayudando a su padre en la atención de una posada, cuando llegó a la región para hacerse cargo de las tropas allí estacionadas Flavio Valerio Constancio Cloro, noble romano recientemente nombrado general por el emperador Maximiano.

Una mañana Constancio se detuvo en la posada para almorzar, reparando en la bondad y belleza de la mujer que atendía las mesas y poco después se casó con ella. De esa unión nació un hijo que, con el correr de los años, sería llamado a ocupar el trono de Roma, recordado como uno de los más grandes soberanos de su tiempo.

Pagana pero compasiva

Pese a que todavía era pagana, Elena sentía compasión por los cristianos, a quienes se perseguía de la forma más horrenda.
— ¿Qué han hecho? –le preguntaba a su esposo– Son honrados, trabajadores y sencillos. ¿Por qué los matan?
Su esposo nunca le respondía y si lo hacía era para justificar la política imperante.
El matrimonio vivía en Nassius (Dardania) cuando nació su hijo Constantino, el 27 de febrero del 274. El 1 de marzo del 293, Constancio Cloro fue llamado a Roma, agitada entonces por grandes cambios políticos y hacia allí partió sin saber lo que el destino le deparaba.

Gloria y dolor

Gobernaban entonces Diocleciano y Maximiano con el título de Augustos quienes decidieron nombrar a dos Césares para que co-gobernasen el imperio con ellos, designando el primero a Galerio y el segundo a Constancio 2 .

Elena vio a su esposo en lo más alto del poder mundial, pero con la gloria llegó también el dolor. Maximiano había solicitado a Constancio que se casara con su hija Teodora, obligándolo a repudiar a Elena. Enceguecido por la ambición, el valeroso general no solo abandonó a su esposa sino que, además, se llevó a su hijo, causándole con ello el más profundo dolor.

Catorce años vivió la bondadosa dama sin ver a su vástago, sumida en la pena y la desesperación, solo encontrando consuelo entre aquellos mártires por los que tanta compasión sintió siempre: los cristianos.

Si antes de su conversión Elena era dada a la caridad, a la ayuda al prójimo, a la nobleza de espíritu y a la meditación, una vez que hubo conocido al Señor, esas virtudes se potenciaron a niveles increíbles.

Emperatriz de Roma

Se hallaba Constancio Cloro en Britania, combatiendo a los pitios, cuando el 25 de julio del 306 cayó en una emboscada. Su hijo Constantino, que le acompañaba, continuó en campaña y, una vez finalizada, regresó a Roma, donde su primera decisión fue mandar llamar a su amada madre. Desde un comienzo, Elena comenzó a influenciar en su hijo.

En el año 308 la guerra civil agitaba al imperio romano y tras sangrientas batallas, después de abatidos los emperadores Valerio, Maximino Daya y Licinio, quedaron dueños del poder Majencio 3 y Constantino, quienes se enfrentaron primeramente en el Valle del Po, donde el segundo resultó victorioso y por último en las puertas mismas de Roma, hacia donde Majencio retrocedió en desorden.

El 27 de octubre del 312 se hallaba Constantino acampado cerca del Puente Milvio cuando en sueños vio una cruz en el Cielo, a la par que una voz celestial le decía: “¡Con este signo triunfarás!” . Recordando las enseñanzas de su madre, mandó pintar cruces en las corazas de sus legiones y al frente de ellas partió en la madrugada del día 28 en busca de su rival.

La batalla fue sangrienta y al verse perdido, Majencio se arrojó a las aguas del Tiber donde pereció ahogado.

Con Roma en su poder, Constantino fue proclamado único emperador, convirtiéndose, por consiguiente, en amo del mundo. A su madre le dio los títulos de Augusta y Emperatriz, acuñando monedas con su efigie y otorgándole plenos poderes que le permitieron utilizar los fondos públicos para obras de bien.

Santa Elena, a la izquierda, moneda del Gabinete Numismático del Estado, Berlín, y a la derecha, medallón de bronce contemporáneo, del Museo Británico

Pero a Elena no le interesaban los títulos. A ella le urgía otra cosa y logró, a fuerza de insistir, que su hijo firmara en el año 313 el célebre Edicto de Milán, por medio del cual no sólo dispuso oficialmente que cesaran las persecuciones contra los cristianos sino que, además, restituyó a la Iglesia (no a los particulares) todos sus bienes, ya sea templos, escuelas y propiedades confiscadas, sentando precedente para que el emperador Teodosio instaurase la verdadera Fe como religión oficial del Estado, en el año 380.

Hallazgo de la Santa Cruz

Con 77 años de edad, la emperatriz marchó a Tierra Santa en busca de la Santa Cruz.

Santa Elena con la Verdadera Cruz

Santa Elena con la Verdadera Cruz

Según refieren numerosos historiadores romanos, después de efectuar profundas excavaciones en el Monte Calvario 4 , fueron encontradas tres cruces, sin ninguna duda, la Cruz de Cristo y la de los dos ladrones que murieron con él. Pero como no se sabía a ciencia cierta cual de las tres era la de Jesús, llevaron a una mujer agonizante a la que pusieron en contacto con la primera. La enferma empeoró considerablemente, lo mismo al tocar la segunda, pero al hacerlo con la tercera, recuperó instantáneamente la salud. Según cuenta la tradición, al ocurrir el prodigio, Elena y sus damas de compañía cayeron de rodillas y agradecieron al Cielo el hallazgo 5 .

Santa Elena, junto al obispo Macario de Jerusalén y centenares de devotos, llevó la Cruz en procesión por las calles y al hacerlo, se cruzaron en el camino con una viuda que llevaba a enterrar a su hijo. Le acercaron la santa reliquia y éste resucitó. Aquellos hechos asombraron a Oriente y las conversiones se sucedieron de a miles.

Ordenó la Emperatriz dividir la cruz en tres partes: una quedó en Jerusalén, en poder del obispo Macario, para la Iglesia en Tierra Santa; la segunda fue enviada a Bizancio 6 y la tercera a Roma, para ser depositada en la Basílica que tiempo después se llamó de la Santa Cruz de Jerusalén.

Una vida de santidad

Según refiere San Ambrosio, pese a su elevada posición social, siempre vistió Santa Elena de manera sencilla, ayudando a los menesterosos económica y espiritualmente. Con los dineros que le proveyó su hijo construyó hospitales y posadas destinados a los humildes y a quienes peregrinaban a los lugares santos.

En Palestina se quedó varios años viviendo en oración y haciendo caridad, cuidando enfermos, atendiendo esclavos, liberando cautivos y protegiendo huérfanos. Su ejemplo y guía siempre fue la Santa Madre de Dios.

Al encuentro de Nuestro Señor Jesucristo

A los 80 años de edad emprendió Elena el regreso a Roma pero al llegar a Tréveris, se detuvo, agotada y enferma. Murió en el año 329, rodeada por sus seres amados, entre quienes destacaban Constantino, su nuera 7 y sus nietos, todos futuros emperadores. Sus restos, trasladados a Roma, fueron depositados en la capilla que lleva su nombre, donde miles de fieles acuden a venerarla. La Santa Iglesia Católica conmemora su aniversario los 18 de agosto de cada año.

Esposa abnegada, madre ejemplar, cristiana perfecta, Elena encarnó en su persona las cualidades de la Madre de Dios, de ahí su paso a los altares, donde ha ganado un sitial de honor.

Constantino recibiría el bautismo unos años después, en el 331, cuando padecía la enfermedad que lo conduciría a la muerte.

Notas
1- Región del Asia Menor (actual Turquía), junto al Mar Negro conquistada por los romanos al mando de Lúculo entre el 74 y el 73 a. c. Sin ningún fundamento, los ingleses han pretendido imponer la versión de que la santa nació en Britania.
2- Etapa conocida como la Tetrarquía.
3- Hijo de Maximiano y suegro de Galerio
4- Había allí un templo pagano dedicado a la diosa Venus edificado por el emperador Adriano.
5- Santa Elena fue llamada la “arqueóloga” de los Santos Lugares.
6- Antigua colonia griega, fue designada capital del Imperio Romano de Oriente y poco después rebautizada con el nombre de Constantinopla. Es la actual Estambul.
7- Constantino el Grande contrajo matrimonio con la hermana de Majencio y de esa unión nacieron los futuros emperadores Constantino II, Constancio II y Constante.

Santa Elena

FRASES DE SU PADRE, EL REY COEL, A SANTA ELENA

- La madera es sagrada... La madera es el desastre del hombre y el triunfo del hombre. Da muerte el hombre, y salva al hombre. El mundo que conocemos esta edificado sobre madera, el árbol sagrado, el árbol de la vida.

- "Tú voluntad es tu voluntad... cuando quieres lo bueno"

- "Si no puedes mandar en cosas pequeñas, ¿Cómo vas a mandar en las grandes?"

ORACIÓN A SANTA ELENA

Gloriosa y esclarecida Santa Elena: por aquel fervor con que buscaste la Cruz de Cristo, te ruego que intercedas ante Dios, a fin de alcanzar la gracia para llevar con paciencia los trabajos de esta vida, para que con ellos y mediante tu intercesión y amparo, buscar y hallar la Cruz, que Dios ha dispuesto darme para servirle con ella en esta vida y después gozarle en la gloria. Amén

¿Sabes defender tu fe?

Con frecuencia, los católicos nos vemos abordados por miembros de otras religiones que cuestionan nuestro conocimiento de la fe. Aquí te orientamos con citas bíblicas para que los ayudes a comprender la riqueza de la fe católica.

Tema: María

•  El Rosario

•  Intercesión

•  Madre de Dios

•  Reina del Cielo

•  ¿Culto o Veneración?

•  ¿Fue Jesús hijo único?

Tema: María, El Rosario

•  Pregunta:

•  El Rosario va en contra de la Biblia porque Mateo dice en su Evangelio que no se debe rezar haciendo vanas repeticiones

•  Respuesta:

•  Efectivamente, Jesús está en contra de las "vanas" o las no sinceras repeticiones en la oración, pero no se refiere a todas las repeticiones, es más bien una cuestión de intención; no se trata de orar por cumplir sino que la oración debe ser de corazón. También Jesús usó repeticiones:

"Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras."

(Mt. 26, 44)

Jesús nos dice, también en el Evangelio de Mateo, que debemos rezar en secreto, pero eso no significa que no podamos rezar juntos en la Iglesia o frente al Santísimo Sacramento.

•  Citas relacionadas

•  Mt. 6, 6; Mt.15, 8-9; Ap.4, 8

¿Sabes defender tu fe?

•  Tema: María, Intercesión

•  Pregunta:

•  ¿Por qué pedir la intercesión de María si uno puede rezarle directamente a Jesús?

•  Respuesta:

•  Todas las madres rezan por sus hijos. Especialmente, María reza por todos nosotros, sus hijos porque Jesús la hizo nuestra Madre al decir:

“‘Mujer, ahí tienes a tu hijo'. Luego dice al discípulo: ‘Ahí tienes a tu madre' ".

(Jn. 19, 26-27)

•  Recuerda que el primer milagro lo realizó Jesús en las Bodas de Cana por pedido de su madre, María. ¡Ella puede interceder por nosotros ante su hijo!

•  Citas relacionadas

•  Jn. 2, 1-11 ; 1Tm, 2, 1-6 ; Col 4, 2-3 ; 1 Tes. 5,25 ; Rom 15, 30 ; Ap. 5, 8 ; Tb 12, 12

¿Sabes defender tu fe?

Tema: María, Madre de Dios

•  Pregunta:

•  ¿Por qué llamas a María 'Madre de Dios'? Ella sólo es la madre de Jesús en su naturaleza humana

•  Respuesta:

•  Jesús es una persona pero tiene dos naturalezas: humana y divina. Ambas naturalezas no pueden ser separadas. María dio a luz al Señor Jesús, "verdadero Dios y verdadero hombre". Recordemos lo que Isabel dijo a María en el pasaje de la Visitación (Lc. 1-43):

•  "Y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!"
Lucas 1, 43-45)

•  ¡Aquélla que fue creada... dio a luz al Creador!

•  Citas relacionadas

•  Lc 1, 28-33 ; Mt 1, 22-23 ; Is 7,14 ; Gal 4, 4-5

¿Sabes defender tu fe?

Tema: María, Reina del Cielo

•  Pregunta:

•  No existe ninguna reina del cielo. Ciertamente, no es María.

•  Respuesta:

•  Recuerda la visión que tuvo San Juan de la mujer en el cielo:

•  “Una gran señal apareció en el cielo: Una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza".

•  (Ap. 12, 1)

•  El Rey Salomón en el Antiguo Testamento rinde honores a la reina madre, Bathsheba. Jesús, el Rey, nos revela a su madre como la Reina Madre en el libro del Apocalipsis.

•  Citas relacionadas

•  1 Reyes, 2, 19; Jer 13, 18

•  ¿Sabes defender tu fe?

•  Tema: María, ¿Culto o Veneración?

•  Pregunta:

•  Los católicos adoran a María.

Respuesta:

•  Adorar a María sería un pecado grave. La adoración está reservada sólo para Dios. Los Diez Mandamientos nos dicen:

•  "No habrá para ti otros dioses delante de mí".

•  Ex 20, 3

•  Los católicos veneran u honran a María con oraciones y cantos. Algunas personas se equivocan al pensar que esto es una adoración, porque no es así. La Misa es nuestra adoración y en ella sólo adoramos a Dios.

•  Citas relacionadas

•  Lc 1, 28-30; 1, 43; 1, 48; I Re 2, 19; Prov 31, 9; Sal 45,10

•  ¿Sabes defender tu fe?

•  Tema: María, ¿Fue Jesús hijo único?

•  Pregunta:

•  Mateo 13, 55-56 prueba que Jesús tuvo hermanos y hermanas. Entonces María no fue siempre virgen.

•  Respuesta:

•  Las Escrituras generalmente se refieren a los parientes muy cercanos como “hermanos y hermanas”. Por ejemplo, Abraham y Lot fueron llamados “hermanos”, pero Abraham fue realmente el tío de Lot:

•  “Y he aquí que desde ahora me felicitarán todas las generaciones;
porque en mí obró grandezas el Poderoso".

•  (Gn. 13, 11)

“Eligió, pues, Lot para sí toda la vega del Jordán, y se trasladó al Oriente; así se apartaron un hermano del otro.”

Los llamados “hermanos y hermanas” de Jesús fueron sus parientes cercanos, no los hijos de su madre María.

Citas relacionadas

Lc 1, 28 ; 1, 42 ; 1, 45 ; Mat.1, 22-23

¿Sabes defender tu fe?

Tema: Bautismo, El Bautismo en los bebés

Pregunta:

UN BEBÉ ES INCAPAZ DE OPTAR POR JESÚS. ENTONCES ¿CÓMO PUEDE SER BAUTIZADO?

Respuesta:

La Biblia se refiere muchas veces sobre el bautismo de familias enteras:
" Cuando ella y los de su casa recibieron el bautismo, suplicó: ‘Si juzgáis que soy fiel al Señor, venid y quedaos en mi casa'. Y nos obligó a ir "

(Hch. 16, 15)

En ninguna parte dice: “excepto los bebés”

Citas relacionadas

Hch. 2, 38-41 ; Hch, 16, 36 ; Hch, 18, 8 ; Lc. 18, 15 ; Col 2, 11-12 ; 1 Cor. 1, 16

¿Sabes defender tu fe?

Tema: Bautismo, ¿Es un símbolo o realmente santifica?

Pregunta:

ES LA FE LA QUE NOS SALVA, NO EL AGUA

Respuesta:

Jesús nos salva a través de símbolos que son recibidos en la fe, como el bautismo:

"El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.”
(Marcos 16, 16)

Es la gracia de Dios la que nos salva y la que requiere de una respuesta libre de nuestra parte para hacerlo. Esa respuesta es la fe y la recepción del bautismo.

Citas relacionadas

Hch. 2, 38-39; Hch, 18, 18; Hch, 18, 8 ; Lc. 18, 15

¿Sabes defender tu fe?

Tema: Bautismo, ¿Nacemos de nuevo?

Pregunta:

Los católicos creen que nacieron de nuevo

Respuesta:

Sí. Nacimos de nuevo por el Bautismo. Jesús dijo que el Bautismo es la manera de "nacer de nuevo".
"Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios".
Juan 3, 5
El Bautismo es la manera por la que los cristianos nos convertimos en miembros de la familia de Dios.

Citas relacionadas

Hch 2. 37-38 ; Rom 6, 3-4 ; Mt 28, 19-20 ; Rom 6, 3-4 ; Mt 28, 19-20

¿Sabes defender tu fe?

Con frecuencia, los católicos nos vemos abordados por miembros de otras religiones que cuestionan nuestro conocimiento de la fe. Aquí te orientamos con citas bíblicas para que los ayudes a comprender la riqueza de la fe católica. Cada semana tendremos una pregunta distinta.

Tema: Iglesia, Autoridad

Pregunta:

¿Cómo nos habla Jesús hoy en día? Sólo por la Biblia.

Respuesta:

Eso no es correcto. Conoce lo que Jesús dijo a sus discípulos sobre este tema:

“Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado".

(Lc. 10,16)

Jesús nos habla hoy en día a través de la Biblia y de la Iglesia Católica que Él mismo estableció.

Citas relacionadas

Mt. 18, 17-18 , 28, 18-20 ; Jn 14, 16-26 ; Tes. 2, 15

¿Sabes defender tu fe?

Tema: Iglesia, Iglesia verdadera

Pregunta:

LOS CATÓLICOS CREEN QUE SU IGLESIA ES LA ÚNICA VERDADERA IGLESIA

Respuesta:

Jesús creó sólo una Iglesia cuando dijo:
“... y habrá un sólo rebaño, un sólo pastor”
(Jn 10, 16)
La historia confirma que la Iglesia Católica fue la primera Iglesia cristiana. Fue también la primera Iglesia que recopiló y preservó el Nuevo Testamento.

Citas relacionadas

Ef 4, 4 – 6 ; Rm 16, 17 ; Jn 17,11 ; 1 Cor 1-10 ; Mt18, 17 – 18

MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI A LOS JOVENES DEL MUNDO CON OCASIÓN DE LA XXII JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2007

¿Es posible amar?

Toda persona siente el deseo de amar y de ser amado. Sin embargo, ¡qué difícil es amar, cuántos errores y fracasos se producen en el amor! Hay quien llega incluso a dudar si el amor es posible. Las carencias afectivas o las desilusiones sentimentales pueden hacernos pensar que amar es una utopía, un sueño inalcanzable, ¿habrá, pues, que resignarse? ¡No! El amor es posible y la finalidad de este mensaje mío es contribuir a reavivar en cada uno de vosotros, que sois el futuro y la esperanza de la humanidad, la fe en el amor verdadero, fiel y fuerte; un amor que produce paz y alegría; un amor que une a las personas, haciéndolas sentirse libres en el respeto mutuo. Dejadme ahora que recorra con vosotros, en tres momentos, un itinerario hacia el “descubrimiento” del amor.

Alegría

En este encuentro, cuando las sombras de la noche van cayendo, se que queréis orar como los discípulos de Emáus: Señor, el día ya declina, quédate con nosotros (cf. Lc. 24, 28).

Quédate para iluminar nuestras dudas y temores.

Quédate para que fortifiquemos nuestra luz con la tuya.

Quédate para ayudarnos a ser solidarios y generosos.

Quédate para que en un mundo con poca fe y esperanza, nos alentemos los unos a los otros y sembremos fe y esperanza.

Quédate, para que también nosotros aprendamos de Ti a ser luz para los otros jóvenes y para el mundo. (...)

¡Alegría! Mirad a vuestra experiencia y acoged los numerosos gozos que son dones de Dios: salud del cuerpo y vida del Espíritu, generosidad de corazón, admiración de la naturaleza y de las obras del hombre, y plenitud de amistad y amor. Pero aspirad a dones más altos, a la alegría perfecta que Dios revela.

Remontaos al gozo de Abraham, Padre de los creyentes (cf. Jn. 8, 56) Contemplad la alegría de María, "bienaventurada por haber creído", "que exulta de júbilo en Dios su Salvador" (Lc. 1, 45,47). Escuchad a Juan Bautista, el amigo del Esposo (cf. Jn. 3, 29). Mirad a San Francisco, a San Juan Bosco, a todos los Santos.

Y sobre todo contemplad la alegría única de Jesús: es el Hijo muy amado, en El está todo el amor del Padre (cf. Mt. 3, 17). Se regocija al ver revelado el reino a los pequeños (cf. Lc. 10,21) y entrega su vida para dar "a los afligidos el consuelo" (Oración eucarística 4).

. Y para vosotros, ¿cuál será vuestra alegría?

Os dice el Señor: "Si alguno me abre la puerta, entrare en su casa y me sentaré a su mesa; yo con él y él conmigo" (cf. Ap. 3, 20). "Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt. 18, 20). "Dichosos los pobres. Dichosos los corazones puros que difunden paz, los que tiene hambre y sed de justicia" (cf. Mt. 5, 3-9).

Sí, queridos amigos, situaos en la alegría incluso de sufrir por el nombre de Cristo y sed hermanos con El de los que sufren. Y la resurrección de Cristo os colme del gozo que perdura (cf. Jn. 20,20) con el Espíritu Santo que os ha sido dado (cf. Rm. 5, 5).

Más allá de todos los gozos que iluminan vuestro camino, buscad a Aquel que os da la alegría. "Esa alegría que nadie podrá arrebataros" (Jn. 16,22)

Jubileo de los Jóvenes, Abril de 1984

Libertad

Queridos jóvenes:

La gracia y la paz de Nuestro Señor Jesucristo estén con todos vosotros siempre.

Me siento feliz de recibiros hoy en el Vaticano que ha sido la meta de vuestra marcha. Habéis venido libremente a demostrar vuestro amor a Cristo y a su Iglesia, y reunirnos en su nombre.

La libertad es un gran don que habéis recibido de Dios. Quiere decir que tenéis el poder de decir sí a Cristo. Pero vuestro sí no significaría nada si no pudierais decir también no. Diciendo sí a Cristo, os entregáis a El; le ofrecéis el corazón, reconocéis su puesto en vuestra vida, ya que por ser hijos de Dios, hermanos y hermanas en Cristo, habéis sido creados para decir sí al amor de Dios. Fue Cristo quien os compró la libertad. Murió para hacernos libres. Sólo Jesús os hace libre. Nos dice Él mismo en el Evangelio de San Juan: "Si el Hijo os librare, seréis verdaderamente libres" (Jn. 8, 36).

El mayor obstáculo de vuestra libertad es el pecado que significa decir no a Dios. Pero Jesucristo Hijo de Dios esta pronto a perdonar todo pecado, y esto es lo que hace en la confesión, en el sacramento de la penitencia. Es el mismo Jesús quien perdona vuestros pecados en la confesión y os devuelve la libertad que perdisteis cuando dijisteis no a Dios. Queridos jóvenes: Amad vuestra libertad y ejercedla diciendo sí a Dios ; no la enajenéis. Recobradla cuando la hayáis perdido y reforzadla en la confesión cuando flaquea . Acordaos de las palabras de Jesús: "Si el Hijo os librare, seréis verdaderamente libres".

Jubileo de los Jóvenes, Abril de 1984

“DEFENDER LA VIDA HOY, COMO SANTA ELENA LO HIZO AYER”.

(Pbro. Nicolás Batres Páiz.)

Santa Elena nació en Bitinia, aldea de Deprano, en el año 270.   Época en la cual la situación y vida de las personas era muy difícil.   El escenario político social del imperio era turbulento.   Eran frecuentes las traiciones, sospechas, asesinatos, encarcelamientos y condenados políticos,   ejecuciones clandestinas.   No era para menos lo que se podía esperar después que Diocleciano, y Maximiano por su parte, entregan el poder y Roma queda gobernada por la forma de tetrarcado.    Para las personas cristianas había   un ingrediente extra, hablando de dificultades y sufrimientos,   se vivió lo que hoy se le conoce como la décima persecución que el imperio de Roma hizo bajo la conducción de Diocleciano. Muchos   cristianos fueron martirizados, otros arrojados a las fieras en el calabozo, ocupados para la diversión   en los espectáculos del coliseo.   Para los emperadores celebrar las fiestas de los pueblos, villas y ciudades con “circo y pan”, era una estrategia política, con ello pretendían   que la gente olvidara lo duro de la situación de la vida y dejar que todo siguiera igual.

Hoy, al celebrar esta gran fiesta en honor a nuestra patrona “Santa Elena”, nuestra vida se debate en medio de hechos y situaciones, de nuestra nación, que la hacen muy difícil. Se construirán cinco represas que traerán como consecuencia el desalojo de muchas familias pobres, perderán sus casas, sus tierras y su arraigo. También se pretende desalojar, sin asegurarles una propiedad, cerca de cuarenta y cinco mil familias que viven a horillas del ferrocarril.   Nuestro medio ambiente está en peligro con las pretensiones de explotación minera, con la carretera longitudinal del norte se pondrá en riesgo los principales mantos acuíferos de la nación.   No es nada alentador saber que un cuarenta y siete por ciento de la población desea abandonar el país por falta de un empleo o porque no tiene cómo vivir,   es entristecedor saber que, oficialmente registrado por el gobierno en nuestros días, ocurren ocho muertes diarias por el crimen y la delincuencia. Es muy difícil la vida para aquellos cuyo principal “dolor de cabeza” es el alto costo de la vida.   No menos grave es la situación de la salud, la seguridad, la justicia, la poca solidaridad en nuestras estructuras sociales.

Santa Elena se casó con un noble romano, Constancio Cloro.   Este la abandonó cuando llegó a emperador.    Tuvieron un hijo que se llamó Constantino, este llegó a ser único emperador del Imperio Romano, otorgó a su madre los títulos de Augusta y Emperatriz.    Pero su estatus   dentro del gran imperio romano y su cercanía   con el inmenso aparato de gobierno del emperador no hizo que dejara de ver a las víctimas de un gobierno que hace abuso injustificado en el ejercicio del poder, de un gobierno egocéntrico y excluyente para con la vida del pueblo. Ella, santa Elena, sentía compasión por los cristianos perseguidos, por el trato horrendo a campesinos y trabajadores sencillos.

Nosotros los cristianos, debemos formar una iglesia que, como santa Elena, defiende siempre a las víctimas de “esta hora”.   En medio de la situación actual la iglesia camina con los empobrecidos, con los hombres y mujeres víctimas de un gobierno exclusivo y excluyente, con las víctimas de la violencia institucionalizada,   de la violencia represiva y de la violencia cotidiana.    Somos   una iglesia que comparte las angustias y las alegrías del pueblo,   que acompaña a las víctimas para crear en ellos esperanza,   para alentarlos con la posibilidad de que sí hay un camino favorable a la vida, un sendero nuevo que nos lleva a una “nueva ciudad”.

Tenemos como iglesia un gran reto que nos dejó nuestra patrona,   su nombre Elena significa “antorcha resplandeciente”. Es en el ambiente difícil en el que hoy vivimos donde la iglesia debe ser antorcha resplandeciente.   Santa Elena oró por la conversión de su hijo Constantino, logró que firmara en el año trescientos trece el Edicto de Milán, en el que dispuso que cesaran las persecuciones a los cristianos, que restituiría el daño hecho a la iglesia. La Augusta Emperatriz administró fondos públicos para hacer más digna la vida de los pobres, para los desprotegidos, para los que no tenían ninguna oportunidad ni esperanza, atendió y liberó a cautivos por falta de justificación. En esa vida santa murió y se juntó con el Dios que da la vida en el año 329.

El compromiso de todos los cristianos, seguidores de Jesús, a ejemplo de Santa Elena, en resumen es: defender siempre a las Víctimas, ponerse al lado de los empobrecidos, gritar el derecho a una vida digna para todos .   [Monseñor ROMERO muy bien nos lo dijo: “un cristiano que se solidariza con la parte opresora no es verdadero cristiano” , (Hom. 16 - l0 - l979) en esto se parecen Santa Elena y Monseñor Romero]

Deseo que estas fiestas nos traigan alegría verdadera, botemos el aburrimiento con un “elote loco”, alegrémonos disfrutando las “tostadas de plátano o de yuca” hagamos amistades invitando a un “sorbete”, olvidemos las penas con la “conserva de coco o de camote”, caminemos aún con un “enredo” en las manos.    PERO. . .    VIVAMOS POR UNA VIDA MAS HUMANA Y DIGNA.

MENSAJE DE NUESTRO OBISPO

MONSEÑOR RODRIGO ORLANDO CABRERA CUELLAR

(OBISPO DE NUESTRA DIÓCESIS)

Santa Elena Emperatriz conoció el poder y el dinero, pero no se dejó esclavizar por ellos, sino que supo como centro de su vida al único DIOS verdadero.

  El mismo Jesús fue tentado por el poder en el desierto, cuando el Demonio le muestra todos los reinos del mundo y le dice:”Todo esto será tuyo, si te postras de rodillas y me adoras”; pero Jesús resiste la tentación y le contesta: “Apártate de mi Satanás, porque escrito está: Sólo al Señor tu DIOS adoraras y solo a él darás culto”.

El poder en si mismo no es malo, pero debe entenderse como un servicio como lo entiende el Señor: “El que de ustedes quiera ser el mayor, que sea el ultimo de todos y el servidor de todos”.

El poder sea civil, militar y religioso, según lo enseña Jesús, debe ejercerse al servicio de todos, sobre todo de los más pobres. Así lo entendió Santa Elena y así lo vivió.

El Señor fue tentado también por el dinero. En el desierto después de cuarenta días de oración y ayuno, siente hambre y el demonio aprovecha esta circunstancia: “si eres el hijo de DIOS, haz que estas piedras se conviertan en panes”, y él responde: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de DIOS”.

El Señor no niega la importancia del dinero para vivir, pero es un medio no un fin. El hombre necesita de otras cosas para ser feliz; no debemos convertir el dinero en un DIOS, en algo absoluto.

En otra parte el Evangelio nos enseña el Divino Maestro: “Gánense amigos con el dinero injusto”. Es curioso que a todo dinero le llame injusto, pero es que todo dinero tiene una raíz profunda histórica injusta. El dinero debe servir, sobre todo, para crear lazos de amistad.

El pecado de la humanidad sigue siendo el mismo: la idolatría del poder y del dinero. Por eso la sociedad se divide, y hoy más que nunca.

Es impresionante el gran avance de la tecnología y de la ciencia, pero éstas por si mismas, son incapaces de construir la paz. Es necesario y urgente volver a adorar al Único DIOS Verdadero.

A Santa Elena no la estaríamos venerando en los altares, sino hubiera renunciado a rendir culto al dios del dinero y del poder.

Ella se santifico viviendo en grandes palacios, pero no convirtió el poder y el dinero en dioses.

Santa Elena Emperatriz veía en los demás, a personas creadas a imagen y semejanza de DIOS, y compartió sus bienes sobre todo con los más pobres.

Ella es un hermoso ejemplo a imitar.

Les deseo a todos y a todas Felices Fiestas Patronales.

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